¿Qué es un juguete de apego?
Cuando hablamos de juguetes de apego, hablamos de un juguete que acompaña a los bebés desde el principio y con el que suelen desarrollar incluso un vínculo emocional, que perdura en el tiempo. No importará los cambios que podamos ver en el juguete, como el cambio de textura, si le falta una parte o si cambia su color ya que este vínculo es más fuerte de lo que podemos imaginar.
Este objeto transicional, es un objeto en el que el o la bebé deposita una carga afectiva. Se trata de una función psicológica muy significativa, ya que en general ayuda a que el/la niño/a aprenda a dormir solo, y la mayoría de las veces lo consuela en momentos de angustia.
En general, tiende a sustituir lentamente la seguridad y el placer que le brinda a un recién nacido estar permanentemente en brazos de su madre y/o de su padre, al mismo tiempo mientras reduce el vacío que le genera esa etapa de transición entre la salida del útero (un espacio en el que se encontraba físicamente contenido, abrigado, escuchando los latidos de su madres como compañía) y su adaptación en el mundo exterior.
Por lo general, el muñeco, objeto o juguete de apego aparece a partir de los 7 meses. El objeto de apego ayuda al bebé o la bebé a lograr una mayor independencia de su mamá y papá.
Este objeto lo/la ayudará en sus primeros meses e incluso años de infancia, ya que este vínculo puede ser más fuerte a los dos años, cuando nuestra personita comienza a vivir nuevas experiencias y necesita sentirse más seguro/a.
Guardería, conocer más adultos y niños/as y nuevas rutinas. Con el tiempo este juguete de apego irá perdiendo importancia para él o ella de forma progresiva.
¿Podemos elegir el juguete de apego de nuestro/a hijo/a?
No de forma directa. Es verdad que junto a familiares y amigos/as nuestro/a peque suele rodearse de una gran variedad de juguetes, muñecos, peluches y entre ellos es nuestro retoño quien elegirá este objeto.
El propio niño/a será quien marque los tiempos para desprenderse de este objeto. Con el paso de los meses esa dependencia irá cambiando, por lo que debemos entender que no es un capricho, se trata de un objeto con un gran valor para nuestro/a pequeño/a.
Cuando hablamos de este tipo de afecto entre el juguete y el bebé, debemos saber que no tiene porqué ser igual en todos los casos, ya que muchas veces incluso pasa desapercibido para nosotros/as.
Lo más importante es que entendamos a nuestro hijo o hija y los ayudemos a tener la confianza que buscan en ellos/as mismos/as. Debemos entender que no hay prisas y que cada persona tanto adulta como pequeña tiene sus propios procesos y tiempos.

